Desarrollé en aquellos años las cualidades que me darían las mas grandes victorias de mi vida. Además comprendí que todo en la vida gira alrededor de una venta, desde venderte a ti mismo como una gran opción amorosa, laboral, fraternal, etc. Si no te sabes vender, nadie va a pagar lo que vales, metafóricamente hablando.
Que vendi? De todo. Donde veía una buena oportunidad de servicio o producto que pudiera solventar las necesidades de las personas o mejorar su vida de algún modo, eso era para mi. Vendí seguros, afiliaciones, membresías, redes de comunicación y seguridad. En fin, todo aquello en que pudiera ganar el dinero que YO me impusiera, y no el que me designaran.
Durante esos años me case, tuve 2 hijas, me separé y decidí con mis ahorros iniciar un negocio de comida rápida saludable. Siempre me incliné al estilo de vida saludable mediante el ejercicio y la buena alimentación, así que tener un restaurante con opciones saludables era una de mis metas de aquel tiempo. Desafortunadamente – eso pensé yo en ese instante de mi vida, sin saber que la crisis trae dentro de si una oportunidad aún mas grande- la clinica de la cual provenian la mayoría de mis clientes, cerró sus puertas debido a una huelga laboral que se prolongó por meses, dejándome sin mas remedio que cerrar mi restaurante. Me quedé en una dificil situación con deudas, sin dinero, con dos hijas pequeñas, y no tenia mas apoyo que a mi misma para salir adelante.